jueves, 20 de abril de 2017

MI SEMANA SANTA

Hola, como os ha ido la Semana Santa? seguro que haciendo turismo, descansando, visitando a la familia, cualquier plan es bueno y más si se tienen más de dos días seguidos de fiesta, en mi caso no me acordaba lo mucho que cuesta llegar a Semana Santa después de Navidad y que las semanas cuando hay mucho trabajo se hacen eternas.













Este año, una vez más hemos decidido visitar Madrid, es una ciudad que me fascina, me siento bien, En Catalunya tenemos fiesta del viernes a lunes, por causas ajenas a mi voluntad, tuve fiesta el miércoles por la tarde para poder ir a un entierro y el jueves puesto que nuestra jefa nos regala un día extra de Semana Santa de fiesta.
Hace unas semanas avise a mis amigos, nos conocimos en unas vacaciones hará unos cinco años y cada vez que vamos a Madrid, aprovechamos para vernos.
Llegamos el viernes al medio día, aprovechamos para ir al centro, el hotel esta vez, al lado de Atocha, allí fuimos al centro y nos comimos unas tapas, paseamos por el centro, esas calles me gustan aún llenas de gente, por la tarde fuimos a merendar a San Gines, como siempre saboreamos más el chocolate después de la cola interminable que nos toco hacer.
Luego nos paseamos por la Gran Vía, es un lujo poder pasear por la calle sin estar pendiente de los coches.

Intentamos huir de la multitud pues sabíamos por anteriores ocasiones que habían procesiones y nos dispusimos a ir a la Cava Baja cuando nos chocamos de frente con una de las  procesiones.
La dejamos pasar y luego fuimos a comer unas tapas, no sin antes pasar por el Mercado de San Miguel , esta vez tengo que deciros que no nos gusto, demasiado guiri, lo se yo también lo soy, pero son sitio donde sentarse, solo en las mesas centrales y demasiada gente.
En la Cava Baja nos comimos unas tapas y nos fuimos a tomar un gin tonic en una terraza del centro.

El sábado fue el mejor día, con diferencia, a las 12:30 habíamos quedado con nuestros amigos debajo el reloj de sol, un sitio bien emblemático,  y allí estábamos, impacientes por verlos, cuando nos juntamos es como hiciera dos días que no nos vemos, hablamos y hablamos sin parar, nos pasan las horas volando y la verdad es que siempre nos lo pasamos genial.
fuimos a tomar un aperitivo para hacer tiempo hasta la hora de comer, en la terraza se estaba genial, luego llego el momento en que no supe si reír llorar o pasar palabra...
Cuando mi amiga me dijo que había reservado mesa para comer, yo crucé los dedos para que no nos llevaran a comer cocido, potaje o algo similar, y más aquel día que hacía un sol de justicia por lo que cuando dijeron de ir a comer y nos llevaron a la plaza del Sol casi muero, no tenía ni idea, pues resulta que encima de unos grandes almacenes, en la última planta, hay un restaurante que se llama Taberna PuertaSol By Chicote, cuando fuimos a coger el ascensor casi muero, yo había reservado para cenar ese mismo día en el Yakitoro de Chicote, dos días en el restaurante del mismo chef!! ya es casualidad (después del chock disfruté mucho de la comida y descarté ir a cenar puesto que ya habíamos estado...)





nos sentaron en la mejor mesa del restaurante, pedimos los entrantes para compartir y el segundo también, en los postres casi no podíamos, por lo que fue autentica gula y también lo compartimos,
y luego pasamos a los gintonics, que mejor que un gintonic para una buena digestión, nos levantamos de la mesa a las ocho de la tarde.

A esas horas lo que menos ganas teníamos era de ir a cenar. por lo que nos fuimos a ver la puesta de sol al palacio real

y luego a la cava baja a tomar unas cañas y luego hacía las once fuimos a cenar al pimiento verde, es un restaurante que esta detrás del mercado de San Miguel, comimos unas tapas y nos lo pasamos genial, porque si tenemos una cosa buena es que cuando nos juntamos el tiempo de para, las palabras fluyen y lo pasamos genial, a las dos agotados y apenados nos retiramos, nuestro día había llegado a su fin.

El domingo dormimos hasta tarde, entre el cansancio y las agujetas estábamos ko, nos levantamos y fuimos al rastro, y luego nos acercamos a ver una exposición que me interesaba del Prado, cerca de atocha nos encontramos con los jugadores del Español, pero mi analfabetismo en el fútbol hizo que me lo pasara muy bien al caminar entre ellos y al ver la gente flipando y no atreverse a pedirles autógrafos, y yo pasándomelo genial al ver lo mal que lo pasa la gente cuando encuentra  a su ídolo y no se atreve a pedirle una foto.

Por la tarde nos paseamos por el barrio de las letras, muchas letras y ninguna de mujer!!! que pena en los tiempos en que estamos, luego nos acercamos al retiro,no puedo ir a Madrid sin pasar por allí.
Luego fuimos a ver la puesta de sol en el templo de keob y a cenar en el Mercado de San Anton, donde nos comimos unas tapas y un mojito.

Nuestros días pasaron volando ante nuestras narices, pero felices por haber podido ir y poder tener buen tiempo y mejor compañía.
A la vuelta nos topamos con mucho trafico y nos paramos a comer en Zaragoza y a saludar a la Pilarica,.


Ha sido un fin de semana genial espero poder repetirlo

martes, 4 de abril de 2017

FIN DE SEMANA SEMANA DE CHICAS

El mes de enero fue el cumpleaños de mi amiga Bea y yo decidimos, como cada año ir a celebrar nuestro cumpleaños, el año pasado nos fuimos a Florencia, pero este año decidimos quedarnos más cerca, por lo que mi amiga me propuso ir a un spa, y dicho y hecho, como los primeros meses del año las dos teníamos varios compromisos lo dejamos para la primera semana de abril.









El spa que elegimos esta cerca de un pantano, se pueden hacer rutas en bicicleta o bien a pie, y lo mejor el silencio.
Quedamos a media mañana y fuimos a comer a Tapis, pasado Maçanet de Cabrenys, cerca de la frontera con Francia y en medio de la montaña.
Cuando acabamos nos fuimos hacia nuestro destino, cerca del pantano un poco alejado del pueblo, allí una isla de tranquilidad y silencio, llegamos hicimos el checout y fuimos a la habitación, Bea había elegido la una habitación con vistas, el silencio reinaba en el ambiente y todo era muy zen, por lo que decidimos ir al spa.
Como siempre en toda vida que se precie la vida no es perfecta, y cuando estábamos en la piscina, me pareció ver una pareja que me sonaban, y si, mi vista no me engañaba.
Hace cinco años justo antes de finalizar mi andanza laboral en la última empresa en la que estuve, hubo un ere, eso era como un gran hermano, nadie sabia quien seria el siguiente en irse, y por consecuente lo que hicieron fue hacerme moving en toda la magnitud de la palabra, fue tal el estrés que pasé que tiempo después todavía lo estoy pagando.
Pues me quedé paralizada, Bea, al verme me dice, quieres que nos vayamos? No!! Tengo que enfrentarme a mis temores y a mis miedos, por lo que nos quedamos, yo en remojo ya que no puedo ir a la sauna y mi amiga utilizando las saunas y etc.
Cuando nos cansamos nos fuimos a la habitación, nos duchamos y luego bajamos a dar una vuelta por la planta baja y a tomar un aperitivo.
SORPRESAAAA al salir del ascensor, la pareja sentada tomando un aperitivo, hombre hola, tu por aqui? cuanto tiempo!!! que bien te vemos!!! y Nico? pues en casa lo hemos dejado, es una salida de chicas, estamos de celebración, las cosas buenas se tienen que celebrar y los cumpleaños es una de ellas. Y Nico sigue viajando tanto? pues si, el viajando a lo largo y ancho y yo pues disfrutando de la vida que son dos días y se tiene que aprovechar. Y tu como es que no vas con el? ( ya me estaban tocando los Kinders, tanto preguntar!!!) pues porque va a sitios que para nada necesito visitar y tendría que pagar un seguro médico demasiado alto, y la verdad, ya lo hago en vacaciones.
Nos despedimos y seguimos a lo nuestro, la verdad es que me di cuenta de la suerte que había tenido, primero por que gané en calidad de vida, y aún y haber estado 4 años buscando trabajo sin demasiado suerte tengo que decir que con la suerte que he tenido he mejorado mucho y he ganado en muchos aspectos, empezando por el sueldo y continuando por los compañeros.
Fuimos a cenar,  la carta, slow food, había algunos platos veganos y otros super naturales, pedimos croquetas de espinacas y una ensalada de algas, de segundo fideuá de verduras y una hamburguesa vegana y finalmente de postres un couland, la verdad es que cenamos sano y bien.
Tengo que decir que caímos rendidas, dormimos como nunca.


Nos levantamos a las diez y fuimos a desayunar, la verdad es que los zumos eran todos naturales, el pan hecho en casa y el café de calidad.
Cuando acabamos hicimos el checking y estubimos un rato disfrutando, del buen día que hacía del sol y del silencio, volvimos a la realidad a la hora de comer.