lunes, 3 de agosto de 2015

COMO PASA EL TIEMPO

El viernes pasado quedé con Beatriz para ir a la playa, como el viernes por la tarde tiene fiesta aprovechamos la ola de calor que está pegando fuerte de hecho llevamos tres semanas sin tregua o sea que lo que más me apetecía era pasar una tarde con Beatriz en la playa tomando el sol y refrescarnos un poco o sea que a las tres la fui a recoger al trabajo aun y con el tiempo justo llegué puntualmente a la cita , antes de ir a la playa nos fuimos a comer a una hamburguesería cerca del centro.
Cuando llegamos la primera sorpresa fue que uno de los camareros es un amigo de mi hermano, me quedé muerta hacía más de cinco años que no lo había visto!!! Rápidamente nos pusimos al día.
A media comida me giré y cuál fue mi sorpresa cuando vi que a la mesa de al lado estaba una antigua compañera de clase, María, una chica menuda con gafa muy mona y siempre conjuntada hija única una excelente estudiante muy discreta y casi perfecta.
Luego con el paso de los años nuestra casi amiga perfecta creció y no fue tan perfecta, dejó los estudios a medias se fugó de casa con un señor mayor que su padre y tuvieron un hijo o sea igualito que los cuentos de princesas y príncipes.
Lo último que sabíamos de María era que se había divorciado por eso cuando la vimos comer con sus padres, su hijo y su supuesta mente ex pareja nos sorprendió. Pero lo que más nos sorprendió fue el cambio que ha hecho esta chica al largo del tiempo, ella parecía más envejecida que su madre, el atuendo desaliñado y poco quedaba de aquella niña tan pequeña y frágil que nos había acompañado a lo largo de los cursos escolares.
En cuanto a él, no se puede decir mucho, y el padre estaba de toma pan y moja, los años lo habían tratado bien en cambio la pareja aparentaba quince años más.
Tanto Beatriz como yo nos quedamos un poco impactadas y seguro que mentalmente dimos gracias a dios por mantenernos igual de bien que antaño.
Es verdad nunca hemos tenido una gran figura, ni hemos sido esculturales pero con los años estamos igual con los mismos quilos, esos no se van ni que los mate, y con la misma cara, bueno quizás alguna arruga,  pero nos mantenemos bien, nosotras seguimos a nuestro royo y cuando acabamos nos fuimos a la playa el día había cambiado y había dejado paso a unas nubes negras con amenaza de lluvia pero nosotras fuimos igual, estuvimos frescas y contentas de pasar una tarde juntas.
Aún estoy dándole vueltas al hecho de haber visto a María y el hecho que  actualmente seamos dos desconocidas, tiempo atrás, cuando eras adolescente e inseparable hasta que ella decidió hacer un cambio radical en su vida y le perdí la pista.
La adolescencia es una etapa muy complicada, tus compañeros supuesta mente mejores amigos en algunos momentos pueden ser muy crueles, nuestro cuerpo no es nuestro, esta cambiado por momentos, las hormonas van a ritmo de los Dire Straits o sea que no somos nosotros somos marionetas de nuestras hormonas pero siempre hay algún buen recuerdo que se cuela entre examen, bronca con los padres por la hora de vuelta a casa, peleas por las notas, decidir tu futuro. si hago un repaso mental de aquella época las pocas cosas buenas que habían eran las amigas que hacían frente común en las batallas diarias contra todo aquel que se ponía por delante nos entendíamos con miradas teníamos nuestros códigos  y ahora veinte años después una de mis antiguas mejores amigas es una auténtica desconocida que cuando me ve se hace la sueca y no me dice nada. Cuando somos pequeños pasamos horas soñando que haremos cuando seamos mayores, haciendo conjeturas de como seremos o a donde llegaremos yo recuerdo que quería ser corresponsal de guerra y viajar por todo el mundo narrando las noticias, y resulta que acabé de administrativa y en el paro viajando en vacaciones y deseando tener una máquina del tiempo para poder cambiar algunas cosas , ahora a mis casi cuarenta primaveras soy yo misma y he encontrado el equilibrio siento haber dejado en el camino mis sueños laborales y haber perdido algunas amistades.

Aunque conservo otras que creo que no voy a perder nunca…




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