miércoles, 25 de febrero de 2015

LA VIDA TE DA SORPRESAS



La vida te da sorpresas, un buen día me levanté de la cama con media cara hinchada, cuando vi el resultado de mi cara vi que eso no era normal, fui al oculista, al verme y hacerme me las pruebas correspondientes me dijo que era un orzuelo ,al cabo de quince días y después de unos exámenes bastante estresantes me volví a levantar con la cara hinchada, esta vez  el oculista me dijo que tenía una fisura en la córnea. Más medicamentos, esta vez ya estaba cansada de medicamentos y excusas, y fui a ver al neurólogo, cuando vio la cara dijo que no sería más que una estenosis,  después de una resonancia los resultados fueron los esperados: una estenosis . La palabra me asustó busqué toda la información posible en el mundo y pedí una segunda opinión, después de una eco, una arteriografía y una resonancia quedo claro el diagnostico una estenosis con un aneurisma en la principal arteria de la cabeza.

Lo sé todo lo que os estoy contando os suena a chino con ascendencia a alemán, lo que yo tengo es algo fuera de lo común. La gente se muere sin saber que lo tienen, pues lo tienen se revienta y para cuando llegan al médico la mayoría de las veces es demasiado tarde o las secuelas son terribles, en mi caso, no sé qué es peor el remedio o la enfermedad.
Yo sé que lo tengo, pero no se puede hacer nada, la operación implica tanto riesgo que es casi imposible de realizar, por lo tanto no hay ni medicación ni tratamiento, solamente, llevar una vida tranquila con alguna limitaciones, no estrés, no tensión, no disgustos, no coger cosas de peso, no hacer deporte, llevar una vida tranquila, vamos lo que viene haciendo toda persona de a pie que se aprecie!!!
Yo al principio lo asimile como pude. 
La cosa no iba conmigo, pero poco a poco la cruda realidad se fue adueñando de mi vida, hasta que un día me levante de la cama totalmente deprimida, había tocado fondo, con una sensación de abatimiento y con muchas ganas de llorar, tampoco tenia motivos, los médicos me habían dicho que con revisiones y siguiendo las pautas podíamos ir bien, pero cuando escuchas tantas veces aneurisma, operación, alto riesgo, solo un medico hace esta operación en todo el estado. Aquí fue  cuando me hundí. Empecé a llorar en la consulta del neurocirujano en Barcelona y no pare hasta llegar a la consulta de la neuróloga en Gerona, no podía parar era como si dentro de mi hubieran abierto un grifo contenido meses atrás y ahora salía todo.
Cuando llegue a la consulta y la doctora vio mi estado dijo que ya era hora que reaccionara, pero que frenara un poco, no era bueno ir jugando con mi tensión. Y yo llorando, roja como un tomate parecía que salía de la sauna, me recomendó un psicólogo cosa que  me negué, pero a partir de aquel día empecé a asumir mi nueva vida y mis limitaciones.








No hay comentarios:

Publicar un comentario